jueves, 8 de diciembre de 2011

martes, 6 de diciembre de 2011

22:59

Es curiosa la vida. Cuando eres niño el tiempo no acaba de pasar, y luego sin darte cuenta tienes 50 años, y de la infancia lo único que te queda cabe en una cajita oxidada y con suerte, aquella persona a la que amas.



jueves, 1 de diciembre de 2011